viernes, 17 de diciembre de 2010

“Siete indicaciones para el día de mi muerte”

1) Queda terminantemente prohibido arrojarme a un féretro, ser comida de gusanos o cremarme (a excepción de que me haya despedazado un tren de carga o algo por el estilo).
2) Donen mis órganos. Hay gente que me necesita. Lo que reste de mí queda a disposición de estudiantes de medicina.
3) No llore mucho.
4) No se preocupen de mis bienes materiales. Los cuervos y las ratas sabrán que hacer.
5) Recuerden los momentos que pasamos juntos. Seguro reirán.
6) Coman, chupen, diviértanse. Ustedes están vivos.
7) No me rompa más las pelotas. Déjeme descansar en paz. Olvídese de mí.

Moe

No hay comentarios:

Publicar un comentario